210 América Latina: violcuoln % aniew0,14
i ) . Z-11
medición, que contemplen diversos aspectos omitidos en el
estudio; por otra parte, éste es un proceso abierto. Dependerá lo ¡da resoluciones que tengan los diversos enfrentamientos parciales antro las clases.
Lo que parece innegable es que la muerte, el horror y el espanto anidan en la médula de cada cuerpo sobreviviente a la niteriv, ul horror y el espanto de los campos de concentración en la Argeinfl de la segunda mitad de los sententa e inicios de los ochenta. ENta nueva generación se resuelve en una contradicción, prolongando y actualizando cada día de sus días, la muerte y la derrota de aquello otra que, insatisfecha con soñar, se atrevió a querer realizar la ti t oiría,
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Piaget, Jean y García, Rolando, Psicogénesis e historia de la ciencia, Siglo xxi, México, D.F., 1989.
1
Estudiante de Posgrado en Estudios Latinoamericanos de la Facultad de Ciencias
Políticas y Sociales (UNAN) y becario de DGAPA (UNAN).
2 Un millón de niños en situación de esclavos, en La Jornada, México, D.F., 23-8-1988.
Tráfico de infantes
y nueva inserción de América Latina en el mercado mundial
Stephen A. Hasam 1
1
La compra-venta de infantes es solamente una de las formas en que se practica la esclavitud infantil en la actual economía-mundo. La Organización de Naciones Unidas (ONU) ha delegado vía su Comisión de Derechos Humanos a un grupo de trabajo la investigación de las formas contemporáneas de esclavitud. Asbjorn Eide, presidente de ese grupo de trabajo, convocó a una rueda de prensa en Ginebra el 1 de agosto de 1989 para dar a conocer el informe preparado por su equipo. El informe concluyó que en el mundo actual:
“Aproximadamente un millón de niños en todo el mundo sufre cada año situaciones de esclavitud. …Existen seis categorías de esclavitud que padecen los niños: la venta de infantes para su poste¬rior adopción por otra familia; la prostitución de menores ligada al sexo; la pornografía con participación de niños; la explotación de mano de obra infantil; la participación obligada de infantes en accio¬nes criminales y la utilización de bebés y menores de edad para el trasplante de órganos.”2
Asbjorn Eide señaló además que existe un mercado ilegal interna¬cional para el comercio de infantes en el que participan médicos, comadronas y madres “que facilitan esta transacción humana que va
212 América Latina: la América Latina 213
de Latinoamérica a Europa y el Oriente Medio así como también ti, países de Asia del Sur al Norte de Europa y también al Orientc,\Ietii.,” Eide mencionó que entre los países que resaltan en este comercio Nt, encuentra Argentina, “donde cada año se venden niños que son adoptados de forma ilegal en países de Europa Occidental.”
Además, el informe se refirió a la prostitución de infantes s, a 1,1 industria de la pornografía con participación de niños y niñas. Agrego > que la pobreza que existe en América Latina “favorece el abiiso> sexual.”
Eide se refirió también al llamado turismo sexual “que parte de MO
Europa Occidental, Estados Unidos y Japón hacia países eO Tailandia, Filipinas y Sri Lanka,” en el que la prostitución de menores de ambos sexos es explotada.
Sobre el tráfico de órganos, reconoció haber recibido denuncias de casos concretos de comercio con órganos de bebés y niños ocurri¬dos en Latinoamérica y en el sur de Asia “pero con datos insuficientes para poder probar la veracidad de estas supuestas prácticas”. Tini¬bién advirtió que no era posible conseguir datos confiables acerca de la magnitud de la prostitución infantil y de la explotación de infantes como mano de obra y como participantes forzados en acciones criminales, entre las que se encuentra el narcotráfico.
El Informe Eide ya había sido precedido más de un año antes por un informe del Ministerio de Justicia de Noruega a cargo de Alf Andersen, presentado el 22 de junio de 1988 en Lisboa ante los ministros de Justicia del Consejo de Europa.3
Este informe señalaba que “se estima que cada año, un millón de niños son secuestrados, comprados o forzados por otros medios a entrar en el mercado del sexo.” Y agregaba que “los responsables(de los raptos) tienen enormes recursos financieros y el tráfico les deja una ganancia de miles de millones de dólares.” Al mismo tiempo que Alf Andersen admitía que las dimensiones del problema se desconocían, enfatizaba que “es mus, importante mostrar a la gente que el problema existe”. El informe llamaba la atención sobre la magnitud alarmante de la prostitución infantil en Brasil, Tailandia y Filipinas, y alertaba que también en los países “desarrollados” este problema estaba más extendido de lo que se sospechaba. Diversas
3 Más de un millón de menores son vendidos o secuestrados al año, en U.lornada, MéxicoD.F., 23.6-1988.fuentes han manejado, por ejemplo, una cifra de 300 mil infantes en Estados Unidos.
Refiriéndose al tráfico de infantes señalaba que fluye de América Latina, Asia y Africa hacia Europa, Estados Unidos y Oriente Medio, incluyendo a Israel. Existen organizaciones ilegales y agencias de adopción falsas que se dedican a secuestrar a infantes en zonas pobres de los países del Sur para ser vendidos a través de intermediarios a “hombres ricos del Norte, ya sea para trabajar en forma privada o en burdeles”, agregaba el reporte. “La extrema pobreza es proba-blemente la causa mas importante para que los niños se prostituyan. Además, la existencia de intermediarios o terceros, burdeles y por¬nografía se puede explicar por la enorme cantidad de dinero en juego.” El informe concluía que “la falta de investigaciones sobre la explotación sexual de los niños, que debería ser responsabilidad de las autoridades, podría ser una de las causas del porqué la sociedad mundial no reconoce la seriedad de la situación.”
No existen cifras basadas en información confiable que pudieran proporcionar una idea cuantitativa más exacta de la magnitud del tráfico de infantes que la proporcionada por los informes de Eide y Andersen; aproximadamente un millón de infantes estarían siendo traficados anualmente de una manera ti otra. Como se verá más adelante, es insostenible frente a la evidencia documentada que apunta hacia una cifra muchísimo mayor.
Algunos ejemplos dan una idea de la magnitud de varias formas de esclavitud infantil contemporánea. Cerca de 20 mil infantes al año desaparecen en la frontera mexicano-estadounidense; aproximada¬mente 3 mil infantes brasileños al año son vendidos ilegalmente al exterior; existen cerca de 20 mil niños vniñas prostitutas en Filipinas; cerca de 400 mil prostitutas infantiles en la India, que incluso son transportadas de un extremo del país al otro en temporadas altas; cerca de 20 mil niñas nepalesas al año son exportadas al mercado de la prostitución llindú; cerca de 10 mil niños prostitutos subsisten en Sri Lanka, “paraíso” de sexturistas homosexuales; 600 mil niños y niñas practican la prostitución en Tailandia, principal destino de pederastas occidentales; 6 mil infantes subcoreanos son anualmente exportados legalmente a un precio de 4 mil 500 dólares por cabeza por agencias coreanas oficiales, que trabajan con criterios de renta¬bilidad mercantil. Lorca del Sur ha sido el principal exportador legal de infantes al mercado estadounidense. Sin embargo, Europa del Este
214 América Latina: % mongol
podría llegar a desplazar a Corea del Sur en este rubro debido a pillo ventajas comparativas y la fisionomía “occidental” de la mercancía En Sri Lanka se denuncia la existencia, ya comprobada, de granjas du bebés, y casos de mujeres obligadas a dejarse fertilizar por lionihi i blancos para que su producto se venda a mejores precios en el ceo I de la economía-mundo.
La exportación de infantes se convierte en fuente de divisas partí la economía del país exportador. Lo mismo sucede con la indos) ala turística sexual que incluye a infantes.
Sobre la industria turística tailandesa, país considerado por sus ventajas comparativas en el competitivo mercado mundial, destill principal del turismo sexual, el ex vicepresidente del país y a su vez -ninguna casualidad- banquero internacional Bonchu Rojanasathien les recomendó a los gobernadores de las provincias tailandesas gene¬rar divisas y crear empleos para el pueblo a través del fomento de centros turísticos:
“Dentro de los próximos dos años tendremos necesidad de divisas. Por eso les pido a todos los gobernadores que consideren los paisajes naturales en sus provincias junto con algunas formas de entre¬tenimiento que algunos de ustedes podrían considerar repugnantes o vergonzosas porque son formas de entretenimiento sexual que atraen a turistas. Tales formas de entretenimiento no deben ser prohibidas solamente porque ustedes sean moralmente quisquillosos. Sin embargo, obsenidades explícitas que pudieran conducir a con¬secuencias morales dañinas deben ser evitadas dentro de un límite razonable. Tenemos que hacer esto porque debemos considerar los empleos que serán creados para la gente. ,4
El (sex) turismo desplazó al arroz como principal fuente de divisas, y la editorial germano-federal Baedeker lanzó al mercado sil guía para Tailandia, que documentaba minuciosamente locales y servicios ofre¬cidos incluyendo especialidades de la casa como prostitutas sor¬domudas que leen los labios de los clientes para interpretar SUS’ deseos. La periferia está allí para satisfacer las necesidades que el centro de la economía-mundo le dicte. El sexturismo se manifiesta también en América Latina y afecta a infantes. La racionalidad económica de Bonchu Rojanasathien rige también en América Latina.
4 lleide Thiemann, “Prostitutionstourismus in Thai1and”, in BIúner des 17,3111, Friburgo/RFA, abril de 1988, p. 24.
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América Latina 215
II
Durante las últimas décadas, los términos de intercambio entre el centro y, las zonas intermedias y marginales se han empeorado ince¬santemente, y las masas del sur han empobrecido hasta límites extremos. Concomitantemente han ido en aumento lasNiejis y nuevas formas de esclavitud. No ¡tic, sin embargo, sino hasta mediados de la década de los ochenta que organismos internacionales como la Organización de Naciones Unidas (0N,”u) comenzaron a alertar sobre esta terrible realidad social de explotación y esclavitud del mundo de la segunda posguerra.
A excepción de algunas menciones sobre el tráfico de infantes en la República Popular China, el comercio con infantes gitanos en Yugoslavia antes de su desintegración y la exportación de infantes rumanos bajo el régimen de Ceausescu, el bloque de Europa Oriental y la Unión Soviética de entonces no aparecían casi como participantes en el tráfico de infantes. Con la “latinoamericanización” de Europa Oriental, como lo llama James Petral, seguramente aquellos países se irán insertando aceleradamente en el mercado mundial de estos rubros; incluso desplazando a países no blancos en materia de infan¬tes para adopción.
La demanda de infantes para este fin en la metrópoli parece obedecer una caída drástica en la tasa de fertilidad en los países que constituyen el núcleo de la economía-mundo. Esto se debe a factores muy complejos no del todo explorados, que abarcan desde una baja en fertilidad biológica causada por factores ecológicos hasta causas psicológicas y culturales, incluyendo el ingreso de muchas mujeres al mercado laboral a la par de su emancipación del papel de amas de casa y el aplazamiento del embarazo hasta después de los treinta años de edad.
En cuanto al turismo sexual, la proliferación del llamado Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (siD,\) ha incidido drásticamente en le mercado sexual. Tailandia s-e amenazado su anterior liderazgo en el mercado pese a los esfuerzos de su gobierno por defenderlo y luchar porque no se contraiga. El turismo sexual se diversifica a otros países como Brasil y República Dominicana, está muy solicitado por pede¬rastas y homosexuales estadounidenses. La consecuencia más dramática del surgimiento del SIDA es la búsqueda por reducir el costo y aumentar la oferta de la prostitución virgen, orientada for
216 América Latina: iolcncln 1 lisi*tislo América Latina 217
zosamente hacia menores de edad, a través de una oferta gemiero.Sit 1l%, infantes, en países con importantes polos turísticos y notoria col 11111 ción e impunidad, como en Brasil, por ejemplo.
No sólo la aparición del SIDA ha repercutido en el mercado du infantes durante la década de los ochenta. También lo ha hecho lo innovación científico-técnica. Menos de dos meses después del In forme Andersen, el 10 de agosto de 1988, la Asociación Internacional de Juristas Democráticos (AUD) denunció en su sede en Ginebra (I11t• “es posible que exista el tráfico de bebés para transplantar sus órganos y convendría investigar si las repetidas denuncias de es¡e comercio, como la de esta semana en Paraguay, son fundadas. ( … ) Desde que se hizo posible el trasplante de órganos, es posible que se haya creado un mercado y la comercialización de partes del cuerpo humano se ha hecho posible.”‘
Ciertamente, durante la primera mitad de la década de los ochenta, dos descubrimientos han -,riabilizado la práctica ya común de trasplan¬tes de órganos. La Cielosporina A ha permitido resolver la mayoría de los problemas de inmunocompatibilidad, y el Viaspan de DuPont, una solución de preservación, ha prolongado el tiempo que un órgano puede permanecer fuera del cuerpo humano entre su extracción y su implantación: un hígado puede durar 32 horas, en lugar de las 8 horas de antes; un corazón 12 horas en lugar de 4; riñones hasta 48 horas. “La oferta de órganos no permite satisfacer la demanda y esa penuria, cada vez más importante, provoca un aumento en el tráfico comercial de órganos”, señaló el doctor Jerzy Szszerban, experto de la Organi¬zación Mundial de la Salud (OsIS) y especialista en trasplantes de órganos, a Anne Marie Mergier.6
El doctor Szszerban añadió que el contraste tan violento entre oferta y demanda abre las puertas a todos los abusos. Explicó además que bajo ciertas condiciones pueden trasplantarse órganos de niños a adultos: “Es posible para ciertos órganos que sigan creciendo en el cuerpo de quienes lo recibieron. Por supuesto, estamos hablando de niños de 12 años para arriba.” Agregó que no sabía nada acerca de
5 “Se confirma el tráfico de bebés para trasplantes de órganos”, en La Jornada, México, D.F., 11-8-1988.
6 Anne Marie ?Ylergier,’Fl documento misterioso. Ante la ONU el gobierno mexicano denunció el tráfico de órganos de niños: luego dijo que siempre no”, en Proceso, México, D.F., 16-11-1992.un mercado negro, pero que los precios para trasplantes en Estados Unidos eran de alrededor de 140 mil dólares para el corazón, 235 mil dólares para el páncreas, 70 mil dólares para pulmones y 51 mil
dólares para riñones.
Renée Bridel, secretaria general de la AUD, señaló que ya hace años
que la oms ha estado conciente del peligro del tráfico de órganos clandestino. Bridel recordó que en mayo de 1987 (un año antes de la denuncia de la AIJD y dos años antes del informe Eide), la 40 Asamblea Mundial de la Salud le había pedido a su director general que desarro¬llara lineamientos y principios para regular el trasplante de órganos humanos. Estos fueron elaborados y presentados en la 44 Asamblea el 13 de mayo de 1991 en la forma de nueve puntos.
Curiosamente, aunque hasta la fecha nadie pareciera tener prue¬bas del tráfico de bebés e infantes para extirparles órganos, el Prin¬cipio cuatro del documento de 1991 reza así: “Ningún órgano puede ser sacado de un menor de edad con fines de trasplante. La legisla¬ción nacional puede prever excepciones sólo si se trata de tejidos
regenerabIcs. ” 7
La Fundación Eurotransplant señaló que entre diciembre de 1969
y el mismo mes de 1990, “el porcentaje de pacientes inscritos en lista de espera en Austria, Bélgica, Alemania y llolanda aumentó en 41.5 por ciento para trasplantes de corazón, en 26.6 por ciento para trasplantes de hígado, 27.4 por ciento para riñones, 4.3 por ciento para páncreas.”8 Estados Unidos, según el United Network Organ Sharing, registró que “en 1989, 18 mil 946 nuevos pacientes nor¬teamericanos se inscribieron en las listas de espera de ‘órganos vascularizados’. En 1990, mil 094 de ellos (el 5.8 por ciento) habían muerto por falta de órganos”, y “desde que se abrieron listas de espe¬ra para trasplantes de órganos, en 1987, en los Estados Unidos, el número de pacientes en busca de órganos aumentó en 68 por cien¬to.1?9 Faltaría investigar las causas para explicar el aumento vertigi¬noso en la demanda de órganos para trasplante. ¿Qué revela sobre las condiciones de salud, de vida y de muerte en los países del núcleo de la economía-mundo?
Ibid. Ibid. 9 Ibid..
218 América Latina: dolencia %• iiiim4,ein América Latina 219
La innovación tecnológica derivada de la investigación científica orientada a abrir nuevos mercados a partir de la creación de nuevas escaseces, productos y servicios -y la industria de la “salud” es apenas un rubro más- crea nuevos oferentes y demandantes. La visión patológica de la vida y la muertecon sus implicaciones filosóficas y culturales resalta a la vista NI merecería un estudio profundo. “Cuando la demanda rebasa, y con mucho, la oferta, aparecen las redes clandestinas. Es una ley inexorable. Si no se actúa cuanto antes, las mafias se las arreglan para industrializar ese comercio espeluzante,”10 señaló Renée Bridel. En países como Egipto, Brasil, Turquía y la India existen clínicas legales de trasplante donde adultos pauperizados ofrecen sus riñones y regatean el precio. Por un riñón, los donantes se prometen a sí mismo y a sus familias mitigar de golpe el hambre y la miseria en que viven. Al igual que en el caso (le la sangre vendida, es,-,,] autosacrificio en el sentido real y ritual para que cada uno y los seres queridos puedan vivir: el médico es el sacerdote extirpador en blanco y el receptor adinerado (dinero es poder) es el dios, que a cambio del órgano secrificado entrega dinero para el miserable sacrificado, así mejorando su “suerte” terrenal y la de su familia. En Egipto, por ejemplo, un donante pobre puede obtener hasta 15 mil dólares por su riñón. Todo legalmente. Sobre el empleo de órganos infantiles, nadie reconoce públicamente tener pruebas. Incluso, las víctimas y sus familiares, así como sus vecinos vamigos, callan cuando se les pide información, como si estuvieran en Chicago. Pertenecen a las clases más desamparadas y a las clases medias bajas de las zonas intermedias y marginales de la economía-mundo. Complementaria¬mente, los médicos y receptores adinerados gozan de “protección” e impunidad. Para los sectores mayoritarios de la población no existe justicia, ni derechos, ni protección. Las redes clandestinas están coludidas con sectores de los aparatos de (in) seguridad y de (in) justicia de los estados, como lo comprueban los casos de Tailandia y Guatemala, entre otros.
Además de la utilización de órganos de infantes de 12 años o más para fines de trasplantes, habría que considerar la posibilidad de que en sectores nuevos de la investígación científica o de la producción de fármacos y cosméticos se pudiera estar generando una demanda
10 Ibid.creciente de órganos y tejidos. Esto podría contribuir a explicar la cantidad de denuncias sobre órganos robados a infantes, sobre infan¬tes robados para extirparles órganos, y explicaría, además, la muti¬lación interna de infantes menores de 12 años que también ha sido denunciada. Sobre estas nuevas posibilidades explicativas no parece existir literatura. Es más, tampoco se ha planteado. ¿Por qué?
No deja de llamar la atención, por ejemplo, que una de las primeras tres órdenes ejecutivas tomadas por William Clinton, a menos de 24 horas de asumir la presidencia de su país el 20 de enero de 1993, fue la de levantar la prohibición sobre la experimentación científica con tejidos fetales. Toda la atención de los medios de comunicación se enfocó sobre la homosexualidad en las fuerzas armadas y sobre el aborto. Quizás no todos los órganos y tejidos traficados son desti-nados exclusivamente para trasplantes en niños y adultos ricos que habitan el centro de la economía-mundo…”el huevo de la serpiente.”
Vale recordar que antes de que proliferaran los trasplantes de riñón y otros órganos, durante la década de los sesenta y setenta, ya existía un floreciente negocio de exportación en países como Egipto, Nica¬ragua (hasta 1979), Colombia, Argentina, la frontera México-Estados Unidos y Brasil, que traficaba con sangre. El advenimiento del SIDA modificó esto a mediados de los ochenta. Escándalos recientes sobre el tráfico con sangre contaminada con SIDA en Europa (Alemania Federal y Francia) revelan lo lucrativo de este negocio. El principal consumidor de sangre y de plasma en el mundo ha sido la industria farmacéutica multinacional germanofederal.
En Brasil el tráfico de sangre llegó a convertirse en escándalo, pues involucraba a redes clandestinas, multinacionales de alta empresa, sobre todo lloeell8t AG, y a la pobre gente desamparada de los barrios miserables que vendía lo único que poseía con valor en el mercado, su propio cuerpo; en este caso su sangre, hasta la última gota. La planta de lloechst en Teresópolis y personal de la facultad de medicina de la universidad de la misma ciudad se vieron involucrados en el escándalo, que involucró incluso asesinatos, como si fuera Chicago.
Más dramático resultó en este contexto la denuncia del alemán federal Siegfried Patea en la revista Pt¿blik-Fo?-iíin (2 de octubre de 1981) acerca del tráfico con sangre de infantes. La radio sueca, Riksradio-Network, denunció el 7 de enero de 1979:
220 América Latina: violencia y ¡11104.010 América Latina 221
“En Haití y en varias localidades de Brasil se ha encontrado iiii nuevo método para la extracción y obtención de sangre barata paj a exportación. Huérfanos y pequeños infantes provenientes de grandes que viven en la penuria económica, son ingresados en las w., llamadas instituciones de beneficencia que sin embargo funcimiall como granjas de singrc.”ii
Granjas de sangre, granjas de engorde, baby farros srilanke.iiiiis son aparentemente parte integral de nuestra economía-mundo e()¡¡- temporánea, especialmente en sus zonas marginales e intermedias.
En el libro editado por Gerd Fitkenheuer, Bluternte: das Blut der Arnienf¡ir die IVÓhIfalirt der Reichen (Cosecha de sangre: la sangre (le los pobres para el bienestar de los ricos), Siegfried Pater señaló que ya en 1981 se denunciaba el tráfico de órganos infantiles en Brasil, sobre todo en el noreste y, en particular, en Recife, donde, según trabajadores sociales, aparecían infantes muertos, anteriormente secuestrados, sin riñón, ojos o córneas.
La historia de los primeros trasplantes de corazón revela que no es casualidad que este tipo de logros de la tecnología médica se haya experimentado en la República de Sudáfrica; un país con una iii¬fraestructura tecnológico-científica muy compleja enclavada en una sociedad de enorme pobreza sin garantías civiles para la gran mayoría debido al apartheid económico-social. Países como la India y Brasil comparten características similares. Similarmente sucede en México, donde con muchos aplausos elevados a orgullo nacional, se ha experi¬mentado con un método para curar la enfermedad de Parkinson mediante el trasplante de material cerebral celular de un embrión humano, práctica que ha sido severamente cuestionada y condenada en países como Alemania Federal.
Los informes Eide de la ONU), Andersen de Noruega, así como el informe de la AUD en Ginebra y las discusiones al interior de la OMS, fueron advertencias muy importantes a finales de los ochenta de como concominantemente con la creciente polarización entre el centro y las zonas intermedias y marginales de la economía-mundo, los habi¬tantes más desposeídos y miserables buscan sobrevivir insertándose en la economía-mundo con su único “bien”, su cuerpo, o son inser¬tados por la fuerza mediante urgencia o raptos para safisfacer las
11 Gerd Fátkenlicuer (comp.), Blistertite, Reftibek, 1984, pp. 229-230.nuevas demandas del mercado internacional en estos tiempos de globalización.
III
En el mismo año en que AUD en Ginebra y el noruego Alf Andersen presentaban sus informes y denuncias, el Parlamento Europeo llevaba a cabo una investigación propia enfocada sobre CentroImerica. El resultado fue la aprobación el 15 de septiembre de 1988 de la “Resolución sobre el Tráfico de Niños en América Central”, que condenaba en seis párrafos esta práctica a partir de hechos documen¬tados en Guatemala y Honduras, y llama a que gobiernos, autoridades y organismos internacionales investiguen y adopten medidas corres¬pondientes para suprimir esa práctica:
Resolución: sobre el tráfico de niños en América Central 12
A. Profundamente afectado por el descubrimiento, el sábado 23 de enero último, en Santa Catarina Pinula (Guatemala), de una “casa de engorde” en la que se encontraban 11 bebés comprados a 20 dólares cada uno y cuyas edades oscilaban entre los 11 días y 4 meses,
B. Considerando que en el momento de su detención, José Luis Michal Roytman, que dirigía esta casa, declaró que los niños nunca permanecían más de quince días en el centro y que eran vendidos por 75 mil dólares a familias americanas o israelíes cuyos niños necesi¬taban un trasplante de órganos,
C. Considerando que se descubrió la existencia de esta red en el mes de enero de 1987, a través de la casa de engorde de San Pedro Sula (Honduras), en cuyas cercanías se encontraron varios cadáveres de niños, entre ellos de recién nacidos, a los que se había extirpado uno o varios órganos,
D. Considerando que, en el mes de marzo de 1987, se desmanteló una casa de engorde en la Ciudad de Guatemala y que en su fichero se mencionaba la venta al extranjero, entre el 1 de octubre de 1985 y el 21 de marzo de 1986, de 170 niños, la mayoría de los cuales fueron enviados a Estados Unidos para extírpales órganos,
12 Danilo Trolles, “El tráfico de niños centroamericanos”, en El Día, México D.F., 17-11-1988.
222 América Latina: %.Iolvllt,ijl
101.
América Latina 223
1
o
40
E. Considerando que el ministro de Asuntos Sociales de 1 lontim i que durante una conferencia de prensa reconoció los ¡ice¡¡os, n, retractó recientemente,
F. Considerando que en un informe de la Asociación lntez,ii.,ik,i(iiiill de Juristas Demócratas del 5 de abril de 1988, presentado anal- la Comisión de Derechos humanos de la oNu, se hace referencia al descubrimiento de varias organizaciones de tráfico de niños.
1. Condena enérgicamente este tipo de prácticas y manifiesui sis consternación ante el horror de los hechos.
2. Pide a las autoridades de los países efectados que saquen a la lu/ este tráfico en toda su amplitud y a sus responsables.
3. Pide a los gobiernos afectados que adopten inmediatanieme medidas administrativas y legislativas para impedir cualquier tipo de tráfico y de violencia en contra de los niños.
4. Pide a la Comisión, al Consejo y a los gobiernos de los Doce que lleven a cabo simultáneamente una investigación en la Comunidad para descubrir posibles prolongaciones de este tráfico en Europa y se congratula de las primeras medidas tomadas a este respecto, por ejemplo, en Italia.
S. Encarga a su presidente que transmita la presente resolución a la Comisión, al Consejo, a los ministros de asuntos exteriores reuni¬dos en el marco de la cooperación política europea, a los gobiernos de los Doce, así como al presidente del Parlamento Latinoamericano y al secretario general de la
La resolución resultó ser letra muerta. El tráfico de infantes ha conti¬nuado e incluso se ha incrementado, pero no sólo eso. Los gobiernos hacen lo posible por silenciar el problema para no mostrar su incom¬petencia y complicidad y para “no alarmar a la población.”
La Organización Panamericana de Salud (OPS) denunció, menos de un año después de la resolución del Parlamento Europeo, el 15 de agosto de 1989, en Santiago de Chile, que tenía evidencias de que una mafia internacional secuestraba infantes y les extirpaba órganos para comercializarlos en trasplantes. El director de la OPS, el doctor Guevara de Macedo, declaró que existía un tipo de mafia que utilizaba recursos clandestinos para el comercio de órgano-,. 13 Estas declara
13 “Comercio con órganos de nidos”, en La d’ornada, México, D.F., 16-8-1989.
¿iones se daban después de una denuncia en Chile en que un niño de 10 años había sido secuestrado para aparecer 25 días después sin uno de sus riñones.
Amnistía Internacional, a raíz de las incontables denuncias sobre el tráfico de infantes, denunció en septiembre de 1990 que América Latina se había convertido en uno de los mercados de infantes más importantes del mundo. Esta denuncia fue hecha durante la tan publicitada Cumbre Mundial de la ONU en favor de la infancia, un media event al que asistieron jefes de Estado de todo el planeta, cuyos gobiernos han contribuido por comisión y omisión al estado espan toso que guarda la niñez en el mundo. El secretario general de la ONU de entonces, Javier Pérez de Cuéllar, incluso señaló que los infantes eran el “recurso” (sic) más preciado de la raza humana. Los discursos de la mayoría de los demás “dignatarios” no fueron menos reve¬ladores de la racionalidad mercantilista mezclada con sentimenta¬lismo kitsch. Amnistía Internacional indicó que por cerca de 25 mil dólares, según estado de salud, color y lugar de origen del infante, estos son vendidos a los mercados en Estados Unidos, Suiza, Succia, Alemania Federal, y que en muchos casos, según organismos de derechos humanos, su destino final eran hospitales donde “donarían” uno de sus órganos. Añadió que Argentina habría vendido 40 mil niños, Brasil 5 mil, Ecuador mil, Paraguay a razón de 10 por semana, y que en Alemania Federal existían miles de infantes adoptados en circunstancias ilegales. Alertó sobre el hecho de que en Amsterdam parece encontrarse el centro principal del comercio con infantes, pues ahí existen varias agencias que anuncian sus servicios en Alema¬nia Federal.
Existe un gran mercado de compra-venta de órganos, pues miles de padres adinerados pagarían hasta 250 mil dólares por un riñón, ojo, hígado y hasta corazón de un infante sano, y organizaciones internacionales han denunciado que existen incluso muestrarios de infantes como posibles donantes que serían comprados para luego ser llevados a lujosos hospitales donde serían saqueados físicimente.14 En ningún lado aparece información acerca del destino que les espera a los infantes después de ser saqueados en los hospitales de lujo y en los países del núcleo de la economía-mundo. ¿Serán asesinados y, desa¬parecidos? ¿Serán devueltos a los países intermedios y marginales?
14 Patricia Hernández, “Latinoamérica, principal mercado de infantes”, en Uno más Uno, México D.F., 30-9-1990.

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América Latina 225
Casi el mismo día de la denuncia de Amnistía Internacional, el presidente de Costa Rica en ese entonces, Rafael Angel Calderón, en una entrevista al corresponsal de Inter Press Service (uns), Marco Antonio Sibaja, reconoció abiertamente que “hay muchos niños del mundo subdesarrollado que son secuestrados para vender después sus órganos para trasplantes, y esto es un crimen que no podemos permitir.”15 El presidente Calderón ha sido el único jefe de Estado en reconocer públicamente el tráfico de infantes con el propósito de saquearles órganos.
El gobierno de México denunció y reconoció en 1990 ante la Comisión de Derechos Humanos de la 0′.\U que en su país “se habían registrado casos de adopción con fines comerciales. Se añadía que había pruebas de que solía recurrirse a la adopción como pretexto legal para adoptar menores en el extranjero. Además, se consideraba que, por desgracia, no todas las adopciones se hacían con arreglo a la ley y que un número elevadísimo de padres potenciales de otros países acudía a organismos no autorizados, que se comprometían a facilitar niños a cambio de dinero. Se declaraba que entre los fines ilícitos que incluían adoptar a menores mexicanos se encontraban la explotación de su trabajo, la venta de niños con ánimo de lucro e, incluso, la venta de órganos. Todo lo cual se estimaba que constituía un tráfico ilegal de menores” (ref. E/eNA/Sub.27/1990/43)Y’ Dos años más tarde el gobierno mexicano se retractó oficialmente de manera inconspicua exclusivamente en el punto referente al tráfico de órganos infantiles: “El gobierno mexicano realizó una investi¬gación minuciosa a nivel federal y no encontró prueba alguna de la existencia de un tráfico de órganos” (ref. F/CNA/Sub.2/1992/34).17 México había sido el primer y único país del mundo en reconocer oficial y públicamente la existencia del tráfico de infantes para el mercado de órganos en su territorio. ¿Qué obligó al gobierno de este país a retractarse? Una posible pista sería que al reconocer el go¬bierno mexicano la existencia de este tipo de crimen de lesa humani¬dad en su territorio, obligaba a otros países a hacer lo mismo y a revelar quiénes y cuántos eran los oferentes de órganos y quiénes los
1,5 Mareo Antonio Sibaja, “Represión internacional contra el tráfico de niños, pide presidente”, Cable de IPS, San José, 27-9-1990.
16 Anne Marie Mergier, 01). cit.
17 Ibid.
consumidores, ¡dores, pues resultaría insostenible la ficción de que sólo México era sede de tal comercio. Otra pista vinculada con la primera sería que dada la absoluta supeditación de México como país inter¬medio/marginal y la vulnerabilidad de su clase gobernante elitista a los dictados del centro, particularmente a Estados Unidos, que es a su ,cz el principal destino de tres cuartas partes de todas sus expor¬taciones, este último país hubiera manifestado su deseo de no apare-cer como principal consumidor de infantes y órganos infantiles mexicanos.
Hay otra prueba más de que Estados Unidos estaba molesto. La resolución del Parlamento Europeo sufrió una suerte de descalifica¬ción cuando el gobierno estadounidense protestó oficialmente ante la presidencia de la Subcomisión de Derechos humanos del mismo Parlamento Europeo por los “errores indignantes de interpretación” contenidos en la resolución, y en contra de las afirmaciones relativas a que infantes guatemaltecos fueran vendidos a familias estadou-nidenses e israelíes cuyos hijos necesitaran un órgano. Estados Uni¬dos acusó que la resolución había sido presentada por Mme. Danielle De March, diputada francesa por el Partido Comunista, que no existían pruebas sobre el tráfico de infantes con el fin de extraerles órganos, y que las denuncias de Mme. De March habían sido propa¬gadas en toda América Latina por órganos oficiales de prensa de la entonces Unión Soviética; Tass y Pravda.18 Así, la resolución fue descalificada como un “rumor” (Le Ifo?zde) comunistoconspirativo aprobada irresponsablemente al vapor. Ni una palabra sobre el indig¬nante secuestro y compra-venta de infantes por el motivo que fuera. Y sin embargo, las numerosas denuncias oficiales están ahí. Pareciera que los infantes siguen siendo secuestrados, vendidos, esclavizados y mutilados, pero nadie parece poder exhibir las pruebas. Cada tantos meses hace erupción un nuevo escándalo sobre el tráfico de infantes latinoamericanos, sea en Brasil, México, Honduras, Guatemala u otro país de la región. En Guatemala se ha llegado a sublevaciones popu¬lares contra las policial locales y conatos de linchamiento contra mujeres estadounidenses sospechosas de traficar con infantes.
Nadie puede negar ahora, pues pertenece a la realidad del mercado mundial y la así llamada globalización contemporánea, el tráfico a
18 “Quand les parlamentaires européens iceréditent une ruineur …… en /,e Monde, París, 23/24-10-1988.

226 América Latina: violencia nfiscrin América Latina 227
gran escala de infantes de América Latina: “América Latina, un banco para la adopción de menores”, ” buscar fórmulas para evitar el tráfico de niños, acuerdan esposas de presidentes”, “América Latina, su¬permercado de niños”, “niños, primer producto de exportación” y “esclavitud escarchada”, fueron algunos de los ejemplos de los titu¬lares de la prensa internacional a finales de los años ochenta; se sustentaban en un realidad ya inocultable.
IV
A partir de 1987 comenzaban a parecer cada vez más frecuentemente pequeñas notas dispersas, muchas veces de no más de 10 líneas, en los diarios que informaban del descubrimiento de bandas de “bc¬bétraficantcs”, como se les conoce en Honduras, de “casas de en¬gorde”, de lotes de infantes, de infantes abandonados por sus raptores en la calle. Para 1988, las denuncias ya abrumaban por su cantidad y comenzaban a recibir más atención en la prensa. La nota roja, lo insólito se había convertido en alarmantemente cotidiano. Comen¬zaron a aparecer notas más amplias, de análisis y de fondo, que intentaban atar cabos sueltos. Para entonces, el tráfico de infantes ya era objeto de investigación por la ONU y el gobierno noruego.
A partir de mediados de la década de los ochenta, sectores impor¬tantes dedicados a los derechos humanos comenzaron a investigar sistemáticamente el tráfico de infantes. Honduras, Guatemala, Para¬guay, Brasil y México aparecen mencionados con más frecuencia en el transcurso de 1986. A estos países latinoamericanos se iban sumando los demás, salvo Cuba. Este país, con la tasa de mortandad infantil más baja de América Latina, no parece prestarse en nada para este rubro del comercio internacional. Ni las organizaciones más ferozmente anticastristas, ni el gobierno estadounidense, ni el señor Valladares han siquiera insinuado que algo semejante a un tráfico de infantes o de órganos infantiles se dé en o a través de la isla. No así en los demás países.
El secretario general de la Junta Nacional de Bienestar Social (JNBS) de Honduras, Leonardo Villeda, fue uno de los primeros funcionarios de la región en atreverse a hacer denuncias públicas en defensa de la niñez de su país, sobre todo de la niñez pobre, la que no cuenta. Denunció que “muchos padres venían a Honduras a adoptar niños con defectos físicos y se tenía la creencia de que eran personascaritativas, pero posteriormente se había comprobado que después eran vendidos por partes para facilitar sus órganos a otros niños que necesitan operaciones y trasplantes.” 19
Hasta 1986, el trámite de adopción en Honduras era rápido. Sin embargo, un seguimiento de la JBNs de los infantes adoptados había revelado que el destino de muchos de ellos era transformarse en donantes forzados de órganos en Estados Unidos. 20 A raíz de estos descubrimientos, la INBS impuso controles a las agencias dedicadas al negocio de las adopciones, resultando en un gran impulso al tráfico clandestino hasta llegar a la magnitud actual. Sean o no empleados para el trasplante de órganos, el negocio de adopción de infantes en Honduras es un floreciente y lucrativo negocio. Las casas de engorde abundan, como lo confirma una revisión de la prensa del país.
Las declaraciones de Villeda fueron desmentidas por él mismo y por su gobierno. Al tráfico de infantes para adopción en Honduras, se suma el boom en el tráfico sexual de niños y niñas que se disparó con la llegada de tropas estadounidenses, hasta convertir al país en un portaviones terrestre durante la guerra estadounidense contra el gobierno sandinista. Las denuncias de los usos y abusos sexuales perpetrados por soldados estadounidenses casi no encontraron eco en el exterior.
Exactamente dos meses después de difundidas las denuncias de Villeda en Honduras, la policía guatemalteca recuperó 31 infantes de edades que oscilaban entre un mes y cinco años en casa de engorde. Arrestó a doce personas incluyendo a la cuñada del ex dictador Mejía Víctores. Diez años antes, en 1977, existían ya denuncias públicas sobre indígenas obligados a vender sus hijos, incluso bajo amenazas. Los descubrimientos de las casas de engorde con infantes robados o comprados no cesan en aquel país.
En Paraguay se informó en agosto de 1988 que unos cien menores habían sido vendidos a extranjeros en los últimos seis meses por una banda dedicada al contrabando de infantes, según el juez que inves¬tigaba ilegalidades de adopción. El magistrado de menores, Angel Campos, que previamente había denunciado que algunos de los bebés traficados estaban destinados a ser sacrificados para que sus partes
19 Juan Ramón Durán, “Trafican con órganos %¡tales de niños hondureños”, en El Día, México D.F., 7-7-1987.
20 Juan Ramón Durán, Op. cit.
228 América Latina: iiolczic!iii miseria
América ![tina
229
vitales pudieran ser vendidas a bancos de órganos en Estados Unidos, admitió que no tenía pruebas acerca de un tráfico con estos fines específicos. La misión diplomática de Estados Unidos en Asunción así como el servicio mundial de informaciones de aquel país desmin¬tieron enérgicamente que existiera un tráfico semejante y argumen¬taron que “los rumores en este sentido se inscriben en una ‘Campaña de desinformación, organizada por la Unión So-Y.¡ ética. “21
Casi simultáneamente, en Guatemala el diputado independiente Mario Taraccna denunció el 19 de julio que había investigado una casa-cuna llamada “La Esperanza” (sic), desde donde había sido remitido a la oficina de abogados del ex ministro del Interior Juan José Rodil. “La participación de Rodil en la adopción de menores era conocida, pero la denuncia de Taraccna lo vinculó por primera vez a casas-cuna que actúan en un tráfico de menores para atender deman-das de adopción de parejas europeas y estadounidenses a las cuales la oficina del ex ministro les ofrecía asesoría legal. ,22 Taraccna recordó un juicio seguido en 1982 contra el diputado Edmond Mulet por el mismo motivo. Denunció además que el tráfico (le infantes al exterior producía para los abogados involucrados cerca de 10 millo¬nes (le dólares anuales. La Policía Nacional y el Servicio de Migración calcularon que al menos 700 infantes guatemaltecos salen cada año del país adoptados, habiendo erogado los compradores cerca del 15 mil dólares por infante. Además, el director de la Policía de 1 lacienda, Guillermo Echeverría, reconoció que los infantes preparados en las casas-cuna para la adopción han sido, en su mayoría, robados a sus padres, aunque hay también padres que Iosvenden.
La Federación Internacional del hombre con sede en París envió, a raíz del escándalo, a dos expertos a Guatemala a investigir; al abogado Alain Federyal juez de menoresAntoine Garpon. Su reporte, dado a conocer en París dos meses después, concluía que “la miseria es sin duda alguna la mayor proveedora de bebés guatemaltecos. ?Y23 Denunciaban los dos autores un “tráfico de órganos infantiles hacia Estados Unidos,” sin llegar a exhibir pruebas concretas de sus afir
21 “Existe un tráfico de órganos tomados de niños pobres”, en La.lo?-ilada,.Ivléxico, D.F., 13-8-1988.
22″Involucra a políticos y funcionarios el robo y tráfico de menores en Guatemala”, en Excélsior, México D.F., 7-8-1988.
23 “Denuncian extensión de tráfico de menores”, Cable de IPS, París, 20-9-1988.
maciones. En caso de comprobarse, implicaría que, además del tráfico y robo de infantes, en Guatemala existiría la infraestructura material, técnica y profesional para extraer y exportar órganos.
Feder y Garpon confirmaron además que la mayoría de los infantes eran secuentrados en la calle o comprados a sus padres por cerca de 50 dólares, para luego ser revendidos por una cantidad doscientas veces mayor, es decir, aproximadamente 10 mil dólares, a compra¬dores en Estados Unidos, España, Francia e Italia en particular. Los dos expertos confirmaron que la cuñada del ex dictador Mejía Víe¬tores, Ofelia Rosal de Gómez, “es uno de los personajes centrales de la organización traficante, que cuenta con ramificaciones interna¬cionales.”24
En el proceso de comercialización funcionan desde “jaladoras”, que identifican a las madres económicamente en dificultades, hasta abogados, asistentes sociales, empleados de la administración civil y, en casos de los raptos, los secuestradores. Los infantes “son literal¬mente depositados y hacinados en codiciones infrahumanas en guarderías y casas-cuna, cuyos responsables perciben 100 quetzales (36 dólares) por cumplir con esa tarea.””’ Una mujer de una de las redes de traficantes había declarado en el registro civil haber (lado a luz a 33 bebés en 20 años. Para encubrir sus actividades, la red de traficantes, protegida por sus nexos con autoridades y gobierno, recurre a todos los métodos desde la intimidación hasta el asesinato, como le sucedió a una empleada de la administración pública que denunció a una red de traficantes. Jamás se descubrieron los autores del crimen.
En México, el profesor e investigador de derecho internacional Víctor Carlos García Moreno de la Universidad Nacional Autónoma de México (uJA.1,1), miembro del cuerpo de juristas del Tribunal Internacional de Justicia en La llaya, alertó sobre la magnitud del tráfico ilegal de infantes en su país. Sus delearaciones dramáticas y escrupulosamente documentadas las hizo en el Coloquio sobre Dere¬chos de la Niñez organizado por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNA.M.
24 “Denuncian extensión…”, Op. cit.
25 ibid.
230 América Latina: violencia y. in1wi ¡si

231
América Latina
Señaló que la pobreza era la causa principal de la “exportación” para adopción o prostitución de infantes en América Latina hacia Estados Unidos y Europa. Solamente en México, indicó, cerca de 20 mil infantes son traficados anualmente hacia Estados Unidos. Las ciudades de Tijuana y Ciudad Juárez son aquellas en que se registra el mayor índice de robo de infantes. Generalmente se trata de hijos “no deseados” por empleadas de las maquiladoras, o que nacen en el seno de familias muy pobres.`(‘ García Moreno explicó que muchos de los infantes robados “son llevados al extranjero para fines de explo¬tación laboral y sexual e igualmente para hacerlos participar en acciones criminales como el narcotráfico. Se han detectado casos en que niños van de un país a otro cargando en su organismo bolsas de cocaína.”27
Pocos son los infantes adoptados por la vía legal, señala García Moreno, porque parejas con el deseo de adoptar con fines nobles consideran que los trámites de adopción en países de la periféria son complejos, burocráticos y hasta corruptos.
En el comercio ilícito de infantes en México están involucrados abogados, funcionarios públicos y privados, parteras, médicos, traba¬jadores sociales y hasta religiosas. Existen instituciones organizadas legalmente como asociaciones civiles en los estados del interior que a veces sólo tienen una oficina simbólica o que incluso son itinerantes para no dejar rastro. Cada adopción genera para las “cabezas” un promedio de 20 mil dólares por infante, señaló García Moreno. Operan a través de un eficaz método de penetración social para poder localizar infantes que consideran viables para la adopción expedita por extranjeros. La obtención de los infantes se logra a través de la localización de futuras madres con problemas socioeconómicos o a través de robos-secuestros, que son comunes.
El tráfico con los órganos de infantes es un tema considerado tabú por falta de estadísticas, indicó García Moreno. Los infantes son trasladados al extranjero, fundamentalmente a Estados Unidos, vendi¬dos a hospitales o clínicas clandestinas, donde sus órganos son extraídos y guardados en bancos, en espera de un trasplante. Dado
26,, “EU, el destino final del tráfico anual de 20 mil niños mexicanos”, en El Financiero, México D.F., 15-9-1989.
27 “Adopción, droga y comercio de órganos en el tráfico de infantes”, en El Dia, Nléxico, D.F., 2-3-1990.que cada trasplante puede llegar a costarle hasta 75 mil dólares al receptor, el tráfico de infantes clandestino con el propósito de extracción de órganos vitales solamente le sirve a personas con altos ingresos económicos. Los órganos como ojos, riñones, pulmones, hígados y sangre sana son los de mayor demanda, señala García Moreno.
Un médico paraguayo, según lo publicó el Diario Noticias de Paraguay (24 de agosto de 1988), declaró que en México se practi¬caba el tráfico de infantes para comerciar con sus órganos. Relató sus vivencias en hospitales mexicanos “donde existe toda una organi¬zación provista de elementos médicos y paramédicos, así como helicópteros, donde dos equipos médicos, a través de radiollamadas, pudieran hacer simultáneamente las intervenciones para un tras¬plante.” Si esto tan inercible resultase cierto, estas clínicas itineran¬tes del aire formarían la contraparte de las asociaciones civiles itinerantes a las que alude García Moreno.
Autoridades de Estados Unidos reconocen que existe efecti¬vamente un tráfico de infantes hacia su país. Tanto el Buró Federal de Investigaciones (FBI) como el Departamento de .Justicia reconocen que infantes latinoamericanos secuestrados son internados en Estados Unidos. Lo que niegan rotundamente se refiere únicamente a que estos infantes sirvan para comerciar con sus órganos o para servir como suministradores para los bancos de órganos. No niegan las demás formas de esclavitud señaladas en el Informe Eide.
Las autoridades del Servicio de Inmigración y Naturalización (i”:,․) señalan que matrimonios estadounidenses, desesperados por la len¬titud y burocratismos de los trámites de adopción en Estados Unidos, recurren a México en busca de infantes fácilmente adoptables. Existe también la sospecha entre autoridades estadounidenses de que los raptos de infantes en México y su introducción a Estados Unidos pudieran tener que veraveces con ritos satánicos o para ser utilizados como esclavos dentro de Estados Unidos. El director distrital del INS en San Antonio, Texas, Richard Casillas, indicó que “los niños más pequeños son absolutamente el contrabando más fácil en la frontera; nadie sospecha al verlos, y ellos no pueden hablar. “28
En Brasil, al horror de la matanza de niños de la calle se suma la mutilación y robo de sus órganos, al igual que en Guatemala. En
28 “Gran negocio, el tráfico de niños mexicanos”, en El i\’aMnal, (‘léxico, D.F. 26-3-1990.
232 América Latina: dolencia y miseria América Latina 233
Argentina, las denuncias de que existen traficantes de órganos crecían, y en febrero de 1992 estalló el escándalo de la clínica psiquiátrica de Montes de Oca: su director había aprovechado, entre 1986 y 1992, la sangre y órganos de mil 321 enfermos mentales adultos y menores. Sus cuerpos fueron encontrados en los pantanos colindan¬tes. (¿En cuántas clínicas psiquiátricas de Latinoamérica no estarán sucediendo cosas similares?). También en Argentina, el tráfico de infantes rubios, con ojos claros, “como los que salen en la propa¬ganda,” para fines adoptivos se practica al igual que en el sur de Brasil y Chile. En Perú, el monseñor Luis Armando Bambarem ha denun¬ciado el asesinato de infantes pobres o minusválidos para traficar con sus órganos. A esto se suman las bandas de traficantes de infantes. De nuevo en Brasil, el profesor de teología de la Universidad de Sao Paulo, el padre Barruel, ha denunciado ante la ONU que de los 7 mil infantes que fueron asesinados en Brasil entre 1987 y 1991, el 75 por ciento aproximadamente “presenta mutilaciones internas y la mayo¬ría de los cadáveres aparecen sin ojos. “2<) En Ecuador crece el número de infantes secuestrados, se descubren bandas de traficantes de infantes, se encuentran casas de engorde, el ex ministro de la Corte de Ecuador, Carlos Moncayo, fue arrestado por sus vínculos con una red de traficantes de infantes, y Noruega prohibió la importación de infantes adoptivos provenientes de Ecuador, después de que en una Casa-cuna ecuatoriana se descubrieron nueve infantes destinados para Inglaterra NI Noruega. En El Salvador, el gobierno reconoció que existen organizaciones de traficantes de infantes, lo cual fue corrobo¬rado por funcionarios italianos enviados a El Salvador en 1989 para investigar la magnitud del tráfico de infantes exportados de ahí hacia Italia. En Bolivia, el cónsul estadounidense Roger John Dales fue acusado por tribunales bolivianos de participar en el rapto y traslado al extranjero de dos infantes boliviaños. En uno de los más florecientes mercados de bebé-tráfico de América Latina, y en Estados Unidos se investigó a la cónsul hondureña en San Antonio, Texas (cerca de la frontera mexicana), por su supuesta vinculación con traficantes de infantes. En Paraguay, el propio presidente de entonces, Andrés Rodríguez, recomendaba a periodistas a ir cualquier día al aeropuerto de Asunción a constatar el número de parejas extranjeras que salían
29 Anne Marie Mergier, "Secuestros de niños latinoamericanos, para traficar con su órganos en Europa", en Proceso, México, D.F., 19-10-1992.con hijos adoptivos recién comprados. Por el tráfico tan grande, el gobierno paraguayo suspendió en 1989 las adopciones. En Colombia, la Policía de Menores denunció que el secuestro de infantes y su venta al extranjero afectaba a cerca de mil niños sólo en Bogotá, y que un alto porcentaje de los infantes robados eran rubios, de piel blanca y pobres. En Perú, dice Shirley Christian, corresponsal de I\Tezz- York Times, "miles de parejas extranjeras cumplen su sueño de ser pa¬dres." En Venezuela, el gobierno implementó un sistema computari¬zado para, entre otras cosas, llevar el control y movimiento de menores, y controlar las solicitudes de adopción. En México, trafican¬tes, fingiendo ser fotógrafos, cubren barrios enteros casa por casa, fotografiando infantes, anotando datos familiares y domiciliarios, para armar catálogos de oferta para sus respectivos clientes. Se evitan así el riesgo y el gasto de las casas de engorde. El negocio crece, los métodos se eficientizan y las ganancias aumentan. Además, por barrio se puede escoger nivel socieconómico, tipo racial y nivel de nutrición. En Guatemala, se ha acusado que el desmenbramiento de bandas de traficantes de infantes cumple el propósito de allanar el camino para que funcionarios puedan controlar y monopolizar el negocio… las fuerzas del mercado actúan según la teoría y práctica de la "escuela de Chicago" (de la academia y del asfalto). En Bolivia, se ha denun¬ciado el secuestro de infantes para tráfico de órganos, y la presidenta de la Comisión del Menor en la Cámara de Diputados, Emma Navajas, denunció además que infantes entre 10 y 12 años eran asesinados para destinar sus órganos vitales a operaciones de trasplantes en Estados Unidos y Europa. También en Bolivia, el diputado federal Rafael Puente reveló que niños bolivianos eran adquiridos por tres a cinco mil dólares por parejas europeas. La diputada Navajas exortó a las familias afectadas por traficantes de infantes y secuestros a denunciar este tráfico, aunque fuera mediante cartas anónimas. En Uruguay han habido denuncias de arresto de traficantes de infantes.
En México, el doctor Arturo Dibb, director del control de trasplan¬tés de la Secretaría de Salud, declaró que las versiones de que se utilizan niños secuestrados para comerciar con sus órganos son "un rumor exagerado y maquiavélico… son señalamientos irresponsables sin base real. ,30 Señaló que existe la posibilidad, pero no la probabi
30 Clara Guadalupe García, "Posible, no probable, raptar niños para quitarles órganos", en La Jornada, México, D.F., 8-5-1990.
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América Latina 235
:luso ocultaban, descalificándolas como increíbles, las denuncias
acerca de los campos de exterminio nazi.
En 1988, el novelista mexicano Eugenio Aguirre escribió lo que
podría denominarse la primera novela basada en el tráfico de infantes dentro del género de la novela negra, Los niños de colores, cuya primera parte ocurre en el "Sur" (Guatemala) que suministra infan¬tes y la segunda en el "Norte" (Estados Unidos) que los consume. Apenas en 1993 logró el autor encontrar quien le publicara el libro
que sigue siendo ignorado pese a sus extraordinarias cualidades lite¬rarias y narrativas. 31
Con mayor suerte ha corrido el escritor español José Manuel Martín Medem, cuyo libro Niños de repuesto. Tráfico de menores y
comercio de órgairos se publicó en Madrid por la Universidad Com¬plutense en junio de 1994. Considerado el trabajo más documentado
publicado hasta la fecha sobre el tema, ya ha sido reseñado en la prensa y radio, criticado furiosamente por funcionarios del Depar
tamento de Estado estadounidense. Martín Medem documentó y analizó las diferentes formas de esclavitud y de explotación a las que
son sometidos los infantes y observó:
"Como el azúcar, el mineral o el camarón, los niños latinoa
mericanos se exportan. Considerados desechables por quienes reparten la comida y el amparo, son reciclados como repuestos para familias sin hijos o con hijos sin futuro."32
Todas las denuncias, que parecían increíbles, de grupos de dere¬chos humanos, periodistas como Anne Marie Mergier, escritores como Martín Medem y novelistas como Eugenio Aguirre, comienzan a ser corroboradas oficialmente por la ONU, que en mayo de 1994 reveló en Ginebra que "hay pruebas de que existe un mercado
clandestino de órganos infantiles que son exportados a países ricos, desde algunas naciones pobres de Centroamérica,"33 como resultado
de una investigación especial a cargo de Vitit Muntarbhorn.
Casi simultánemente, la Comisión de Derechos Humanos en Cen¬troamérica (CODEHUCA) presentó un informe en el 50 periodo de sesiones de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU en el que
31 Eugenio Aguirre, Los niños de colores, Grupo Editorial Siete, México D.F., 1993
32 José Manuel Martín Medem, Aliños de repuesto. Tráfico de menores y comercio de óranos, Madrid, (Universidad Complutense de Madrid), 1994.
31,L.a miseria de los países de CA, principal causa del tráfico de órganos infant ¡les al Primer Mundo: ONU", en El Financiero, México, D.F., 6-5-1994.
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234 América Latina: dolencia miseria
lidad, de que se den casos donde el robo de infantes esté vinculado con el trasplante de órganos y tejidos almacenables en su banco o trasplantables: córneas, piel, hueso, médula ósea, riñones, pancreas, hígado, pulmones y corazón. Recalcó que los pocos médicos especia¬listas en trasplantes son humanistas sin motivo, ni siquiera econó¬mico, para ejercer prácticas criminales.
En sentido contrario, señalando lo común de la práctica de los trasplantes, en Costa Rica, el doctor Guillo Aleares, a raíz del primer trasplante exitoso en 1985 de médula ósea a un infante en su país, hecho por un médico sueco en el centro médico infantil de San José, declaró a la prensa su preocupación por la potencial fuga de cerebros que podría afectar a los especialistas en trasplantes ticos, debido a los bajos salarios en la salud pública. Confirmó que en su país se contaba con un record de trasplantes renales del 100 por ciento. Agregó, además, que el trasplante renal es algo ya muy rutinario en Costa Rica, una simple operación que "más que nada representa gastos extraordinarios"; de 15 a 20 mil dólares en el mercado libre local.
Pasan los años y es evidente que la reticencia de la opinión pública y de los Estados a reconocer la magnitud increíble del tráfico de infantes y su múltiples usos y fines ha resultado sumamente tenaz. No es para menos, pues la aceptación de esto implicaría la existencia de crímenes de lesa humanidad por mayoreo perpetrados anualmente a decenas de miles de infantes en América Latina y en los países ricos y "civilizados" que los importan enteros o en partes, vivos o muertos. Implicaría también descubrir públicamente y enjuiciar a los consu¬midores, sean éstos personas, hospitales o la industria farmacéutica-química multinacional, y a la red de suministradores. Finalmente, implicaría también aceptar que crímenes de lesa humanidad al ma¬yoreo y, menudeo perpetrados en contra de los seres humanos más inocentes, débiles, indefensos y desprotegidos ocurren en tiempos de paz; no tienen nada que ver con estados de guerra ni con ninguna dictadura que no sea la dictadura del "mercado" en los países civiles, "democráticos" y "civilizados" del Norte y del Sur. "La guerra es la paz" profetizó George Onvell en 1984. Vale recordar que también a finales de la década de los años treinta y principios de los cuarenta, la opinión pública y los gobiernos de los estados enemigos del Tercer Imperio Alemán, como Estados Unidos e Inglaterra, negaban e in
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denunció que "la violación de las garantías esenciales de los infantes va desde la compra hasta el secuestro, la mutilación o la muerte.,'34
El relator especial del informe de la ONU, Vitit Muntarbhorn, señaló que existen "pruebas que en algunos países en desarrollo se han mutilado o matado fetos, niños y hasta adultos con el fin de obtener órganos para trasplantes, destinados a su exportación a países ricos." COMHUCA por su parte denunció que "los traficantes de niños trasladan el botín principalmente a Europa, Estados Unidos e Israel… Algunas veces los menores encuentran un hogar seguro en esas naciones, pero en muchas ocasiones su recepción se hace para convertirlos en donadores forzados para el trasplante de órganos."
La magnitud del tráfico de infantes y los múltiples usos de la esclavitud infantil en América Latina se dan en una escala mayor que la pandemia del cólera en esta época de recolonización de la región. Las denuncias sobre el tráfico de infantes para fines sexuales, de esclavitud, para cometer delitos, para extirparles órganos aumentan y los escándalos recurren. Paralemente, las autoridades hacen denun¬cias para luego retractarse o argumentar falta de pruebas. Las vícti¬mas desaparecen, mueren o son calladas e ignoradas al igual que sus familiares; si es necesario, empleando métodos terroristas. Los médi¬cos se contradicen al igual que los funcionarios públicos. Así, una faceta más del horror monótono de la cotidianeidad latinoamericana desde hace más de 500 años sigue su curso inexorable, ascendente al servicio de las necesidades económicas, científicas, tecnológicas y vitales del núcleo de la economía-mundo que le dicta su ley.
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34"La miseria …… Op. cit.
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